La Gomera 2018

El sábado 20 de octubre salimos hacia La Gomera a recorrer sus curvas durante dos días. A las nueve de la mañana ya estábamos en el muelle de Los Cristianos deseando tocar tierras colombinas cuanto antes. Puntual, el Benchijigua Express de Fred. Olsen Express, salió rumbo a la isla vecina a las 9.30 y en menos de una hora ya estábamos rumbo a Hermigua, nuestra primera parada.

¡Listos para salir!

Los Cristianos visto desde el Benchijigua Express

Debo mencionar que todos habíamos estado varias veces en La Gomera, así que decidimos visitar lugares que, o hacía tiempo a los que no íbamos, o aún no habíamos visitado. Uno de ellos fue el Parque Etnográfico de la Gomera en Hermigua. Vimos muy poco, ya que había que esperar mucho tiempo por el turno de visita, así que proseguimos viaje hasta el Mirador de la Punta, desde donde se tienen unas vistas espectaculares del antiguo pescante de Hermigua.

Mirador de La Punta

Tras recorrer unas espectaculares carreteras, sin coches y muy bien asfaltadas, llegamos a Agulo, donde visitamos su curiosa iglesia, que presentaba un exterior muy singular, pero un interior muy sencillo. Al salir, partimos rumbo al Mirador de Abrante, un lugar de obligada visita, ya que su pasarela con suelo de cristal ofrece unas vistas no aptas para personas con vértigo.

Mirador de Abrante

Mirador de Abrante

Mirador de Abrante

Después, volvimos unos cientos de metros a través de nuestros pasos hasta volver a la carretera principal, que nos llevaría hasta Vallehermoso. Al llegar al Parque Marítimo nos alegramos de ver otra Pan European que venía de Tenerife. Por supuesto, paró un rato a hablar con nosotros. Era de un belga afincado en Tenerife, y nos comentó que tenía otra, en rojo, en su país natal. Después de estar por la costa, volvimos al casco y comimos en Casa Conrado. ¡Todo muy bueno y a buen precio!

Con otro colega de moto

En el Parque Marítimo de Vallehermoso

Después de comer nos dirigimos a la presa la Encantadora. Después de ver las de Gran Canaria esta no nos sorprendió demasiado, pero la visita mereció la pena igualmente.

Presa la Encantadora

Al salir, partimos rumbo a Valle Gran Rey, donde íbamos a dormir, pero aún nos quedaba una parada más en el Mirador del Palmarejo, una obra de César Manrique que, inexplicablemente, sigue con las puertas de su restaurante cerradas. Después de tomar varias fotos, nos fuimos hasta la playa de la Calera, en Vale Gran Rey, a disfrutar de una impresionante puesta de Sol.

Las chicas pilotando

Puesta de Sol en Valle Gran Rey

Nos dirigimos al hotel y después de dejar las motos en el garaje, salimos a cenar por la zona. ¡Ojo! Aquí hay horario guiri, y a las 20.00 horas comienza a cerrar todo, así que hay que salir temprano a cenar. Después de una buena cena, nos fuimos a descansar, ¡que hay que disfrutar el domingo!

Tecnología punta en la habitación del hotel

¡Un auténtico Per&Ken!

Al día siguiente amaneció otro día espectacular, y salimos temprano a desayunar al Gran Café, una dulcería que hace unos desayunos riquííííísimo. Ya con la energía suficiente, salimos hacia El Cercado, lugar que conserva la tradición de la cerámica gomera, y que para llegar, ¡se toman unas carreteras súper guapas! Al llegar, visitamos un centro de interpretación  varias tiendas… y menos mal que íbamos mal de espacio en las maletas.

Charco del Conde, Valle Gran Rey

Parking en El Cercado

Centro de interpretación Las Loceras, en El Cercado

Ir de ruta por el monte de El Cedro es toda una experiencia, y esta vez no iba a ser diferente. Una auténtica gozada pasear en moto por una carretera sin rectas, recién asfaltada y además, sin tráfico. La tomamos para llegar hasta Laguna Grande, centro neurálgico de los senderos de la isla. Tras “jugar” un rato con los burros de madera, salimos en dirección a la capital de la isla: San Sebastián.

¡A dónde vas sin casco!

De ruta, pero de tranquis.

Antes de llegar a San Sebastián hay una parada obligada en el Mirador del Morro de Agando, desde donde se tienen una vistas espectaculares del roque del mismo nombre. Allí aprovechamos para comer algo de lo que habíamos comprado en ruta antes de proseguir el camino.

Mirador del Roque de Agando

¡ A tu salud!

Mirador del Roque de Agando

¡Buscando la mejor toma!

Llegamos a La Gomera con mucho calor y por supuesto, con poca hambre, pero el barco salía a las 17.30 horas y luego no habría oportunidad de comer así que… ¡a comer otra vez! Después del almuerzo aún nos quedó tiempo de ir hasta la playa de la Cueva. Una playa que está a pocos metros del muelle desde donde se tiene una de las mejores vistas de Tenerife. Tras esta última parada, nos subimos al barco y regresamos a casa. ¡Hasta la próxima!

Un buen sitio si te gusta el pescado fresco

Playa de La Cueva

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